Siempre he sido de Millos. Supongo que nací así. Desde
los 6 años voy al estadio. Desde que tengo uso de razón soy del embajador y a
veces lo soy sin razón. No soy hincha de ninguno otro equipo en ningún país.
Solo del azul.
Siempre he sido un hincha público que no esconde el color de su
alma. Que va al estadio y se abona siempre. Que está pendiente del equipo
cuando juega de visitante o no puede verlo. Un hincha que lo sigue en redes, twitter, por radio, por donde sea, cuando no puede estar presente.
Un hincha que lo promulga en donde
puede y con quien puede. Un hincha que llora en dolor y silencio por las
derrotas, y al que se le humedece el alma en los triunfos. Un hincha que se
enfurece con la mediocridad de algunos torneos y dirigentes, pero que perdona
siempre por amor. Un hincha que no olvida a los que han hecho grande al club y
a los que se lo han robado. Un hincha de siempre y para siempre.
Un hincha que
heredó el azul de su padre. Que sabe que su madre, desde el cielo, hace fuerza
por el azul en cada partido. Un hincha que inculca en sus hijas el amor y el
respeto por el equipo. Un hincha que sabe que Juliana-su esposa- en el fondo
también es hincha porque sabe de amor.
Un hincha que se sabe hincha y que sabe
y entiende que el amor es de dos, y que él nunca incumplirá su parte del
compromiso. Por eso siempre le será fiel, cotidiano, eterno.
En fin, un hincha
que hoy solo puede sentir en el alma que tanto sacrificio vale la pena por
campeonatos como el del domingo, por la 15, por que llorar por un título, por
que hacerlo con las hijas, y con la familia, es en el fondo dejarles el legado
del amor tatuado en el alma, y eso no tiene precio. Eso es para siempre.
Gracias Millonarios, gracias de un hincha que está en las buenas pero que sobre
todo, siempre estará en las malas!
Gracias por que este amor de dos, el domingo
fue correspondido. Mutuo. Eterno.
Bogotá, 17 de Diciembre de 2017.