CONFESIONES DE UN HINCHA

Desde pequeño me prometí ser hincha. Nada más que eso. Un mendigo del balón, del fútbol, un incondicional de Millos, un seguidor de jugadores talentosos, un vagabundo de estadios.

Tres tristes tigres

El fútbol es un estado de ánimo. Ayer, luego de ver la rueda de prensa de Pekerman en la que señaló que Falcao, Muriel y Perea no iban al mundial, lo que quedó fue una sensación de tristeza. Una sensación que no debía estar al momento de entregar el EQUIPO que nos representará en el mundial.

El estado de ánimo precompetencia debía ser de ilusión, de esperanza, de coraje, pero no de tristeza. Al elevar la no ida de Falcao a la noticia de interés,  al ponerla en primer plano, no se estaba mandando el mensaje correcto.

Claro que a Falcao lo vamos a extrañar, claro que es un crack y un referente, pero centrar todo en él, es olvidar que los que pueden jugar son más importantes que los que no. Es olvidar que hay un equipo, y que ese equipo es el que va a luchar.

Un error de comunicación de una Federación que había aprendido a comunicarse bien. Una Federación que está haciendo las cosas bien. Un protagonismo que sobraba para la tristeza. Pekerman hizo bien en poner la cara y en agradecerles a los jugadores que no fueron, pero se equivocó al no haberle puesto punto final a tiempo, en no haber elevado a los otros 23, QUE SI VAN, a la altura de protagonistas frente a millones en el país que los veía con expectativa.

Se hubiera podido llevar a Falcao, Muriel y Perea a la rueda de prensa, y dejar que  cada uno entregara su mensaje y ya. Ellos tres se iban. Luego, era clave darle paso a los que jugaban, a la ilusión, a la esperanza. Eso era lo correcto. Esa es la gratitud que se debe tener con los caídos, pero el reconocimiento con los que siguen de pie.

Ojalá, el estado de ánimo de la selección suba, (y lo que yo sentí ayer sea un estado pasajero) ojalá la concentración en los importante esté clara, y ojalá podamos darle a los Tres Tristes Tigres que no van, pero sobre todo a los 44 millones que no podemos ir al mundial, que no podemos enfundarnos la camiseta, el orgullo de saber que los 11 o 23 que jueguen en Brasil, lo harán con el alma.

El fútbol es un estado del alma, y esta selección lo que necesita es no perder su esencia: entender que es un equipo, alegre, unido y talentoso, que no depende de nadie (por más crack que sea) para ilusionar a un país. Un equipo, que rinde homenaje con goles y alegría, no con tristeza.

@andresgomezv