CONFESIONES DE UN HINCHA

Desde pequeño me prometí ser hincha. Nada más que eso. Un mendigo del balón, del fútbol, un incondicional de Millos, un seguidor de jugadores talentosos, un vagabundo de estadios.

Carta corta a Mayer Andrés Candelo


Bogotá, un día después de una nueva derrota.

Crack:

Yo le diré a mis hijas que te vi jugar, que te vi usar esa zurda como si fuera un guante y hacer pases imposibles, gambetas galácticas, túneles y unos goles que aun llevó en el alma de tiro libre, de tres dedos, con la punta…

Yo le diré que te fuiste de Millos en la primera etapa en medio de los chiflidos y regresaste luego para darnos dos copas, para liderar al equipo, para ser su capitán e insignia.

Mayer, yo les diré que tú si cumplías con honor aquello de que la 10 se gana, no se pide; que pocos han sabido lo que significa jugar en Millonarios y ser un buen tipo fuera de la cancha ayudándole a los de las divisiones menores y un referente adentro de ella.

Yo les diré, que vos eras un 10 de selección, que compensaba la corta estatura con talento. Yo les diré, Mayer, cientos de cosas tuyas, porque vos sos un crack en todo sentido.

Por eso, porque sé todo lo que les has dado a Millonarios, porque aún recuerdo la celebración de la 14 de la que fuiste héroe e insignia, porque aun retumba en mi alma aquello que dijiste de que “la hinchada de Millos es como el mar, que uno la mira y la mira y nunca se acaba”; por todo el cariño que te tengo y te tienen millones de hinchas, es que hoy te escribo.

Gracias crack, pero adiós. Gracias pero ya el ciclo en Millonarios terminó, y no quiero convertirme en uno de esos desagradecidos que te putearan sin saber tu historia y lo que nos diste: hinchas solo en las buenas, y desagradecidos en las malas.

Ya es hora crack de que cuelgues la 10 azul. Ya no tienes la velocidad de antaño, ya no se notan las mismas ganas de jugar, y lo peor, ya no te rinde como antes. Es de caballeros agradecer, y es de profesionales entender cuando hay que dar un paso al costado.

Millos no te olvidará. Yo no te olvidaré, y aunque el cariño siga intacto, es hora de la separación y el adiós como jugador. Acá te queremos y respetamos, así que siempre habrá un espacio para que vuelvas como técnico, o impulsor de talentos.

Sé que la sangre que llevas en el corazón es verde del Cali, pero también sé que algo de la azul se te ha contagiado, porque he visto como la defiendes con pundonor.

Adios Mayer, Millos necesita un recambio de jugadores ya, y vos, que sos el líder de la camada, debe ser el primero de ellos.

Adiós Crack, yo diré con orgullo que te vi jugar, que te vi ganar, que te vi ser campeón,  y que me cansé de aplaudirte. Adiós crack, porque ya es hora de decirte adiós.

Pd. Llévate también a Lewis, Ganiza, Robayo, Ramos, Delgado, Román, ellos héroes de la 14 que también ya cumplieron el ciclo. Por favor, antes de irte dile a Polo, Agudelo, Uribe, Vásquez y demás que entiendan que es Millonarios y que es su hinchada. Como bien dijiste, somos como el mar, y yo agrego, y por eso no dejaremos jamás hundir este barco aunque tengamos que sacrificar a los mejores marineros.

Cordialmente,

Andrés Gómez V, un hincha más del más veces campeón.

@andresgomezv

confesionesdeunhincha@yahoo.com

Una inmensa minoria

Millonarios tiene más hinchas que cualquier equipo en Colombia. Se calculan en más de 7 millones según las encuestas que se han hecho. Sin embargo, la sociedad Azul y Blanco apenas tiene algo más de 4000 dueños, y de ellos, apenas unas 20-25 personas son las que lo controlan el 90%. De estas, dos a tres personas son las que tienen lo que se llama control accionario y que no es nada diferente a que tienen el porcentaje más alto dentro del club: Serpa y Ortiz.

Las peleas por el poder en Millonarios son diarias. Los celos entre unos y otros el pan rutinario. La debacle del equipo un hecho notorio. Y mientras tanto, el hincha del común, ve como sus sueños se desangran y como su semana se convierte en un martirio.

Millonarios es un estado del alma para sus hinchas, aunque para sus accionistas parezca apenas un juego de monopolio.

Acá no manda el sentimiento, sino la plata. Acá no manda la pasión, sino las acciones. Acá no importa hace cuanto se es hincha, ni cómo se lleva a Millos en el alma, si no se tiene poder y peso en la Asamblea, que es el órgano establecido para trazar rutas, pedir cuentas y desarrollar cambios.

Por ello, un grupo de accionistas minoritarios se han puesto en la tarea de hacer oír su voz y sus lamentos. De alzar la mano y exigir respeto por el más veces campeón. Claro, nada cambiará hasta que los accionistas mayoritarios sigan jugando el juego y viendo al equipo como un negocio y no como una pasión, que bien manejada –con equipos competitivos, protagonistas, referentes, jugadores de clase y talla, entrenadores, etc- es el MEJOR NEGOCIO DEL MUNDO.

Pero peor que no hacer nada por indiferencia, es dejar que pasen por Millonarios -por el gran Millonarios- sin vergüenza. Por eso, se han venido recogiendo firmas entre esos accionistas del común, entre esos 4000 hinchas que se metieron la mano al dril (con mucho o poco) para salvar al equipo hace unos años, y que confiaron en que Azul y Blanco sería el nuevo camino, y no la vieja vergüenza que Garcia, Feoli, Rendón, Robledo y López, entre otros avivatos, habían hecho con el Club Deportivo los Millonarios.

Por eso, ahora solo queda apoyar las firmas, conseguir las que faltan, alzar ya no la mano sino la voz, para hacer de esto un tema viral y obligar a que haya una asamblea ya.

Esa es la única forma de plantarse ante la vergüenza y lograr lo que por ley se requiere: que en la Junta al menos haya una representación DE VERDAD de los accionistas minoritarios. Una represnetación justa, ya que en el fondo no somos más que hinchas sin más interés que ver al equipo SIEMPRE campeón.

En la página http://www.losmillonarios.net/noticias/varias/asambleaya-enterese-como-participar encuentra más información sobre el tema.

Lo clave, es que si no queremos que nos hagan más goles, que nos cojan en fuera de lugar, que nos vean la cara, hay que exigir cambios, hay que tener representación, hay que pedir rendición de cuentas.

Si Ortiz y Serpa creen Millonarios es una propiedad de recreo, un lote de engorde, o un hobby para escapar de la realidad, hay que decirles que se equivocan. Nuestra pasión, la de los 7 millones de hinchas, no es su negocio. Y si lo quieren volver negocio, deben entender que no hay clientela más fiel que la azul, que no hay mejor producto que un equipo ganador, y que el precio de un activo se valoriza sobre todo por su reputación, sus resultados y sus logros, y que si no dejan de pelear, este activo valdrá cada vez menos.

Es hora de que la inmensa minoría se haga presente. Es hora de que Azul y Blanco sea lo que nos prometimos que fuera: excelente en lo deportivo, administrativo y financiero. Un equipo modelo, para una hinchada que no deja, no deja de apoyar.

Se vale soñar, pero hoy hay que exigir: asamblea ya!

 

@andresgomezv

confesionesdeunhincha@yahoo.com

Carta Abierta a Juan Manuel Lillo


Señor Juan Ma (Lillo)

 Empiezo con una frase de su Rey: “por qué no te callas”.

Lo digo, porque no puede ser que continúe con su verso y su sonrisa y sus excusas luego de cada derrota o fracaso del club que ud  dirige, entrena y del cual es el responsable en el terreno de juego.

Claro, no es el único culpable del fracaso: los directivos actuales, los que buscan jugadores, su  amigo Portoles, y la indolencia de quienes creen que Millonarios es un hobby, tiene igual o más responsabilidad.

Pero déjeme decirle que lo suyo no puede quedar impune. Es infame lo que su equipo demuestra en la cancha. Allí donde ud es el que manda. Es infame como juegan y a lo que juegan. Predecible, monótono, fácilmente controlable por rivales grandes y chicos. Los laboratorios dan risa, el retorno de la defensa parece de la edad de piedra, la apertura por los costados es obvia, y el control del balón en cancha del rival, no se traduce en opciones y menos en resultados.

Pero lo que me molesta no es solo eso, sino que ud siempre sale con una frase que cree ingeniosa, y que solo molesta. “La de que hasta Brasil perdió por 7 goles, la de que acá hay que comprar bueno, bonito y barato, la de que está de luto por su compinche Portoles”, etc, etc. Si es tan bueno con las frases métase de copy a una agencia de publicidad, pero no juegue con la hinchada.

Millos no perdía contra unos de sus rivales históricos por una diferencia de 5 goles desde hace décadas; Millos no está para jugadores buenos bonitos y baratos (si no hay plata, es porque ud y su compiche Portoles cobran como si ganaran los partidos y dieran títulos); Millos no es para reírse y salir de la Copa Postobon y la Sudamericana en primera fase y humillado, Millos no está para hacer ridículos.

No Juan  Manuel, no se equivoque. Esto es Millos y ud -para usar una frase colombiana- si fuera lo gran técnico que sus palabras dicen, y no lo mediocre que sus números en los equipos que ha dirigido señalan, entenderían que si del cielo le caen limones, uno aprende a hacer limonada.

No se ha dado cuenta que hay equipos con una nómina más –mucho más simple que la azul- y que dan más resultados.  No se ha dado cuenta que Ramos y Delgado no saben jugar con los pies e insiste en que el equipo nunca saque largo y siempre “salga” jugando desde ellos. No se ha dado cuenta que Leudo y Alex Díaz juegan muertos del susto. No se ha dado cuenta que Yuber podría ser muy bueno para piques de atletismo de 500 metros en el Simón Bolivar pero no para delantero; no se ha dado cuenta que Robayo antes no jugaba bien, pero le ponía ganas y así suplía sus falencias, pero que ahora ni siquiera le pone ganas; no se ha dado cuenta que nos faltan volantes y ud dejó ir a Harrison porque no marcaba, no se ha dado cuenta de que…

En fin, ud es responsable. Trajo a Mambi a un precio mensual con el que se hubieran podido conseguir refuerzos; se empecinó en Wesley que bueno, ni para que le digo, y ud sabe lo que costo… y así uno podría seguir, y seguir, pero mientras tanto ud seguirá tranquilo: conoce a Millos apenas hace 9 meses, no lo lleva en el alma, no lo siente en el corazón, igual le da.

Hoy, seguramente le pagarán su mesada de agosto, en Diciembre se irá y hablará con más verso en pasado de su paso por Locombia.

Acá, para ser sincero, encontró trabajo en medio del Paro español, y con eso ya le va… pero ud no entiende lo que duele lo que el equipo que dirige (por que no es suyo) hace.

Déjeme decirle Juan Ma (Lillo) que a los hinchas de verdad si nos duele, si nos amarga la semana, si nos daña la ilusión. Millos es un estado del alma. Cuando usted no esté, el amor por Millos seguirá, aunque para ud sea apenas recuerdo. Para ud seremos apenas un equipo sudaca en el cual pasó, cobro y no logró nada.

Dignidad señor Lillo. Dignidad que sé que no tiene. No se ría más. No más frases de publicista. No más excusas. Juegue con lo que hay, pero de resultados: eso es lo que hace un buen técnico, un buen chef: con los ingredientes que hay, hace manjares, no comida podrida.

Y si no puede, lo mejor es irse con dignidad. Sin cobrar indemnización. Renunciando. Empacando maletas y amigos. Ahí sí que le quiero ver el verso de despedida.

Sabe que, mejor me callo yo, porque al fin y al cabo, conozco a Millos hace décadas, lo llevo en el alma y cada día lo quiero más, y sé que sobrevivirá a desastres como ud, a su indolencia y la de sus directivos…

Yo seguiré con el alma azul, pública, fuerte, digna, porque nunca lo he dejado de querer, a pesar de técnicos verseros como ud que no entienden –ni entenderán jamás, porque no son hinchas- lo que significa Millos en el alma.

Adios, Lillo, adiós, mientras ud esté en Millos no cuente con mi apoyo en el estadio. Allá no voy, allá no iré. Mi abono no tendrá quien ocupe su puesto. Yo si tengo la dignidad que los españoles que nos conquistaron nunca nos dieron

Att

Andrés Gómez V.

Hincha de siempre y por siempre de Millos