CONFESIONES DE UN HINCHA

Desde pequeño me prometí ser hincha. Nada más que eso. Un mendigo del balón, del fútbol, un incondicional de Millos, un seguidor de jugadores talentosos, un vagabundo de estadios.

Messi, no te mueras sin decirme a dónde vas



A Messi sólo hay que disfrutarlo. No juzgarlo. Solo contemplarlo.


Cuando coge el balón en sus pies, uno sabe que habrá magia. El partido se detiene como un juego en pausa. Uno sabe que 3 ó 4 ó 5 ó 6 jugadores rivales vendrán a marcarlo, a presionarlo, a acosarlos, y que Messi, en 8 de cada 10 jugadas, los dejará vencidos en el piso, para que ellos, desde el césped, lo miren con esos ojos de derrota y de admiración que sólo se tiene cuando uno ha visto que su rival es exageradamente superior.

A veces, creo que ellos quisieran aplaudirlo, que se le acercan tanto porque quieren tocarlo y ver si es real. Si ese extraterrestre tiene alma de humano. A veces creo que ellos no se sienten derrotados, sino premiados por jugar en el mismo planeta que él.

Messi es alegría. Messi es poesía pura hecha juego. Messi es un niño que sólo juega al fútbol, que sólo se le ve feliz en un campo, con un balón. Messi con barba intenta dar una seriedad que apenas toca el balón se pierde. ¿A quien engañas Leo? El balón sabe que es el niño genio el que lo toca. El que lo lleva con cariño, con cambios de ritmos, con suavidad. Es una relación de amor, no de dependencia.

Por eso, ver a Messi triste, verlo renunciar nos entristece a todos. Perder a Messi en un juego, en un partido cualquiera, ya es doloroso. Perderlo para su selección es algo más. Una selección, sin importar la que sea, es el sueño de cualquiera que ame el deporte. Ponerse la camisa. Cantar el himno. Saber que se defiende a un país, no tiene punto de comparación ciudadana. Es el retorno del alma al país que lo adoptó en vida.

A mí, poco me importan las razones. A mí, poco me importan los porqués.  A mi me tiene sin cuidado todo lo que haya detrás. Yo sólo espero que Messi no se retire nunca del fútbol. Ni en un amistoso. Ni en un partido de liga. Ni en una Copa América o un Mundial. Ojalá no se retirará ni de un entrenamiento. Un campo de fútbol sin Messi, cuando él puede estar, es un acto de desperdicio. Un espacio incompleto. Como un rompecabezas al que le falta la ficha central.

Por eso Messi, por eso Leo, como decía el gran Eliseo Subiela, “no te mueras sin decirme a dónde vas”. No te vayas. No nos dejes huérfanos de un juego que amamos por qué tipos como tú, porque enanos gigantes como tú, sólo nacen pocos en un deporte de millones, y sólo muy muy muy pocos, hacen que uno sonría y se ponga de pie, (sin importar por quien hincha) cada vez que sabe que el balón, y la hinchada, están a tus pies.

Messi, Leo, genio, extraterrestre, fenómeno, no te vayas, y no nos mates de dolor sin decirnos a dónde vas…
@andresgomezv