Yo mismo, en
silencio, alguna vez también lo pensé. Cuando esa figura que era Osorio Botello
se fue, sentí un frió en la delantera. Pero cuando hizo el gol ese 16 de diciembre
inolvidable, y lo gritó con rabia en un eco interior, recordé que hacía algunos
–no muchos- goles claves. Él se lo grito a la tribuna que lo gritaba a él.
Hoy, meses después, debo decir que extraño a Wilberto.
Extraño su torpeza, pero también su
velocidad. Extraño las pifias que hacía en el área, pero también sus goles, sus diagonales, su fuerza para cabecear en defensa y en ataque, la
profundidad que le daba al equipo, los espacios que le creaba a Mayer, etc,
etc, etc, pero sobre todo, extraño su humildad, la humildad de quien comió
mierda por años y no se dejó amedrentar por la tribuna.
Wilberto tenía hambre de triunfo. Sed de protagonismo. Ansia
de ser titular en un equipo como Millos. Hoy, él hace parte, quiéranlo o no, de
esos héroes que nos dieron la 14. Hoy hace parte de esa delantera que metía
miedo y que sobre todo, nos dejó afónicos de gritar campeón.
No voy a juzgar a Watson o a Montero, mal haría. Yo, solo
extraño a Wilberto. Con la ida de él a el futbol mexicano, Millos no perdió un
delantero, sino a un hombre que ante la adversidad se hacía más fuerte, a un
mulato que no tuvo miedo de triunfar en el equipo más grande de Colombia, aun
cuando muchos, por no decir miles, querían que no estuviera acá.
Claro, no será jamás un grande como Funes, ni siquiera un Henry Zambrano,
o la mitad de un Marcio Cruz, no tendrá la clase de un Julian Tellez, o la
potencia de un un un un un, (lo que sea) no será un tal cual que pasó desde
1989 y hasta el 2012 por este equipo y que no nos dio un título.
Extraño a WC, como quien extraña una novia que aunque fea,
uno la quería en silencio por su belleza interior. Lo extraño, porque hoy este
equipo azul, del alma, no tiene quien se levante contra la adversidad y
demuestre que es en la cancha donde están los varones, los que se juegan el
alma, y no en la tribuna, o en la tv, donde usted y yo, donde yo y usted,
o los medios, criticamos sin saber lo que es pisar una cancha de verdad.
Homenaje tardío a ese puntero torpe, pero guapo, descachado
a veces, que nos dio, junto con los otros jugadores, el título que la tribuna
le negó.
Homenaje a Wilberto Cosme, el delantero que extraño hoy…
#volveremos
Pd. Hablemos de fútbol, no de las tensiones. Un equipo y una hinchada son tan fuertes, como su capacidad de aislarse de los medios...
@andresgomezv
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