Yo me enamoré de un
Millonarios versión 1982, con ese loco en el arco que se llamaba Vivalda. Yo lo
vi campeón en 87 y en el 88, aunque fuera con la cabeza gacha. Yo lo acompañé
en tardes hermosas de los 90, y en jornadas silenciosas de lluvia y me fui
quedando solo en la tribuna, con cientos de desconocidos que soportamos a
Castelnoble y a tanto ladrón que pasó por allí.
Yo lo apoye a pesar de toda
su dirigencia innoble que soportamos hasta el 2011, y lejos de avergonzarme de ese
amor, lo hice más fuerte, porque siempre supe que los directivos y los
jugadores pasan, pero el club siempre queda. El club de Don Alfonso Senior…
Yo vi a Millos en su
grandeza y en su declive, y también lo
vi resucitar al tercer domingo y volver a la gloria. Yo lloré, con el corazón
roto, cuando el Chiqui García y López lo desangraban, hice huelga y deje de ir
al estadio por un año, con el corazón pegado a la radio y a la televisión y ese
dolor de ausencia que me quitaba la sonrisa.
Yo lloré, como nunca, de alegría
e incredulidad, cuando el 16 de diciembre del 2012 se acabó el maleficio, y
pase varias noches en vela con los ojos aguados recordando ese momento.
Yo, de Millos me enamoré
hace más de tres décadas, pero creo, que era un amor que ya tenía desde antes de nacer;
un amor heredado de papa, amor genético, un amor a prueba de dolores y decepciones,
un amor que se hacía más fuerte en la adversidad.
Hoy, en el cumpleaños 67 de
Millos, de mi Millos, del cual soy también socio para ayudar a rescatarlo,
puedo decir, que este amor me ha inundado el alma de más alegrías que de
tristezas, y que si Millonarios no existiera, sería yo un ser incompleto. Un
vagabundo. Un errante de canchas y nombres. Un seguidor del fútbol, pero no un
hincha con un amor tan claro.
De Millonarios me enamoré, y
no hay palabras para decirle este amor. Seguiré, cada vez que juega, haciéndolo
lo más importante de mi día, lo más sagrado, lo más cercano a habitar un paraíso.
Millos es mi amor verdadero,
un amor que en medio de mi familia se hace más fuerte, porque ellos entienden
que este amor es lo que me da alegría, ilusión, vida…
Feliz cumpleaños campeón,
feliz cumpleaños Millos del alma..
Pd. “El día en que me muera,
yo quiero mi cajón, pintado azul y blanco, como mi corazón”